jueves, 23 de octubre de 2014
El Paradigma Cognitivo en la Educación
Entre las primeras proyecciones de aplicación, como ya se señaló en la introducción de
este capítulo, debemos considerar los trabajos de dos autores que se han identificado
con la orientación cognitiva (en lo que se refiere a las cuestiones educativas); Bruner y
Ausubel son, sin duda, los pilares de una serie de propuestas que siguen vigentes en la
actualidad. Por ejemplo, J. Bruner, el teórico cognitivo de las «múltiples facetas», ha
tratado brillantemente temas como «pensamiento», «percepción» y «lenguaje».
Bruner es, ciertamente, uno de los psicólogos cognitivos de la educación con mayor
trayectoria; su obra tuvo un fuerte impacto en Estados Unidos durante los años
sesenta y parte de los setenta gracias a propuestas como las del «aprendizaje por
descubrimiento» y el «currículo para pensar». David P. Ausubel, también durante la
década de los sesenta, elaboró la teoría del aprendizaje significativo o de la
asimilación, y fue uno de los teóricos que mayor inquietud ha demostrado por el
análisis metadisciplinario de la psicología de la educación y del estudio de cuestiones
educativas en contextos escolares.
Además de la obra de estos dos clásicos (aún vigentes), se han desarrollado muchas
investigaciones y experiencias que desembocaron en la configuración de la llamada
«psicología instruccional», la cual, desde nuestro punto de vista, está erigida sobre
las ideas de Dewey, Ausubel y su divulgador actual Glaser.
Otro de los factores que influyeron poderosamente en el acercamiento del
paradigma a la educación fue el movimiento de las reformas curriculares educativas
ocurrido en Estados Unidos (fenómeno que se extendió a otros países; al respecto,
véase el capítulo 1). Los especialistas en educación fincaron sus esperanzas en los
paradigmas psicogenéticos y cognitivos.
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